¿Buscas nuestro logo?
Aquí te dejamos una copia, pero si necesitas más opciones o quieres conocer más, visita nuestra área de marca.
¿Buscas nuestro logo?
Aquí te dejamos una copia, pero si necesitas más opciones o quieres conocer más, visita nuestra área de marca.
transformacion-organizacional-rev
Pablo Salvador Hace 4 horas Cargando comentarios…
El pasado 28 de mayo volvimos a abrir las puertas de Paradigma Digital para celebrar la quinta edición del Revolution Day.
Y, aunque cada año intentamos que sea una jornada distinta, creo que hay algo que se mantiene: las ganas de hablar de transformación desde casos reales, con personas que están viviendo esos cambios dentro de sus organizaciones.
Este año hubo una pregunta que apareció de distintas formas durante toda la mañana: ahora que la inteligencia artificial parece acelerar tantas cosas, ¿tenemos claro hacia dónde queremos ir?
Porque transformar no va solo de incorporar nuevas herramientas o rediseñar procesos. También va de decidir mejor, priorizar mejor y no confundir movimiento con avance.
Si quieres saber más sobre ediciones anteriores, puedes recuperar aquí algunos aprendizajes de este camino que empezó con Agile Real Life (edición 1, 2 y 3) y que hoy continúa con Revolution Day.
La jornada comenzó con Aday Guerra y una idea que me parece especialmente importante en este momento: ser una empresa AI Ready no va de hacer muchos pilotos, sino de ser capaz de llevar los casos de uso a producción y convertir la inteligencia artificial en una capacidad real de la organización.
Aday nos acercó la experiencia real de Paradigma en la adopción de la inteligencia artificial, compartiendo tanto la visión estratégica como el modelo de implantación que estamos siguiendo.

Nos mostró cómo incorporar la IA de forma transversal en todos los niveles de la organización y explicó el enfoque de escalado que permite extender su impacto de manera sostenible y alineada con los objetivos de negocio.
Para ello, habló de 5 dimensiones que tienen que avanzar conectadas:
Después, César Astudillo nos hizo reflexionar sobre si la inteligencia artificial puede ayudarnos a ir mucho más rápido. Si no existe una estrategia clara, nos llevará antes al lugar equivocado.

César nos recordó que la IA amplifica lo que ya tenemos: nuestros aciertos, pero también nuestras carencias. Si nuestro roadmap no tiene una dirección real, si no conocemos bien las necesidades del cliente o si construimos capacidades que la organización no necesita, corremos el riesgo de crear productos técnicamente impecables, pero poco relevantes para el negocio.
Una de las ideas de su charla es que la dirección estratégica necesita apoyarse en tres factores: estrategia, cultura y utilidad. No basta con tener una tecnología potente ni con llenar un roadmap de iniciativas. Hace falta diagnóstico, foco, decisiones coherentes y, sobre todo, capacidad para priorizar y renunciar.
Con Alfonso Alcalá entramos en un contexto muy distinto: transformar cuando no puedes fallar. Habló de un programa con una fecha marcada por la Comisión Europea, sin posibilidad de moverla, y con una plataforma crítica que debía seguir funcionando mientras se reconstruía por completo.

En su charla contó cómo, en determinados contextos, la regulación y la presión extrema pueden convertirse en catalizadores de cambio. Cuando no hay margen para el error, las organizaciones se ven obligadas a alinear intereses, simplificar decisiones y ejecutar con foco.
Una idea quedó especialmente clara: a veces, las restricciones más duras son las que provocan las transformaciones más profundas. La charla de Alfonso nos dejó una reflexión muy interesante sobre la gestión de proyectos.
Más allá del clásico triángulo de hierro (tiempo, alcance y coste), nos invitó a mirar otro triángulo menos visible, pero igual de relevante: el de las personas, formado por la motivación, el esfuerzo y la coordinación.

Con Fátima Casaú y Gabriel Salafranca conocimos el viaje de PRODIGI en Iberdrola: cómo pasar de una forma de trabajo más basada en proyectos, tickets, herramientas y equipos fragmentados a un enfoque más centrado en producto, usuario y flujo end-to-end.
La ponencia aterrizó una conversación cada vez más presente en muchas compañías: pasar de proyecto a producto no consiste en cambiar una palabra. Implica conversaciones, cambiar responsabilidades, procesos, métricas, colaboración entre áreas y forma de entender la entrega.
No se trata de entregar, sino de aprender si lo que entregamos genera valor de forma continua.
Víctor Cuervo, de Banco Sabadell, nos planteó una pregunta clave para cualquier transformación tecnológica: ¿la arquitectura está actuando como freno o como acelerador del cambio?

Su charla mostró el viaje del área de arquitectura desde un modelo más centrado en el control hacia uno más orientado a habilitar la entrega.
Este viaje no se presentó como un relato perfecto, sino como un camino con aciertos, errores y aprendizajes. La arquitectura no tiene por qué elegir entre coherencia técnica y agilidad de negocio. Bien enfocada, puede proteger la calidad y, al mismo tiempo, ayudar a que la organización entregue mejor y con más sostenibilidad.
Sonia Bernardez y Patricia Sanabria compartieron un reto muy interesante al que se enfrentaban: cómo mejorar eficiencia y reducir complejidad en una organización donde el rigor, la calidad y la gestión del riesgo son irrenunciables.

Su enfoque partía de revisar procesos de alto impacto con una mirada orientada a valor, apoyándose en Lean, Agile y en la IA como palancas de mejora. La secuencia que compartieron era clara: elegir un proceso cross departamental del backlog priorizado según los objetivos estratégicos, visualizarlo, generar hipótesis y llevar esas hipótesis a soluciones concretas.
Además pusieron énfasis en que la mejora continua no debe quedarse como una iniciativa aislada, sino convertirse en un hábito dentro de la organización. Para ello, destacaron el uso de herramientas como el kanban de innovación y el observatorio, fundamentales para gestionar la mejora continua y fomentar el aprendizaje a través de indicadores.
La jornada cerró con Marta Romo y una mirada muy necesaria después de una mañana hablando de IA, estrategia, producto, arquitectura y procesos: qué pasa con las personas cuando todo se acelera.

Nos habló de la hiperdesconexión y de algunos de los riesgos que aparecen cuando vivimos en entornos de sobrecarga constante: superficialidad, inmediatez, ansiedad, miedo, angustia, sensibilidad, inflexibilidad e inercia. En un mundo que acelera sin parar, nuestro cerebro necesita tiempo, foco y dirección.
Propuso 3 claves y un compromiso para liderar mejor en entornos de alta transformación.
Si tuviera que resumir la jornada en unas pocas ideas, me quedaría con estas:
Las experiencias que hemos compartido durante la jornada no son casos ajenos ni ejemplos de terceros. Son iniciativas reales en las que llevamos años trabajando en Paradigma Digital y Rev by Paradigma junto a nuestros clientes, formando parte de los equipos que las han impulsado y acompañado en su evolución.
Y quién mejor para contarlas que sus propios responsables, las personas que las lideran día a día y que han vivido de primera mano los retos, aprendizajes y resultados obtenidos. Para nosotros/as es un orgullo formar parte de estas historias y seguir contribuyendo a que se hagan realidad.
Revolution Day 2026 nos dejó aprendizajes, preguntas y muchas conversaciones interesantes. Y eso es una de las mejores señales de que un evento ha funcionado.
Gracias a Aday Guerra, César Astudillo, Alfonso Alcalá, Fátima Casaú, Gabriel Salafranca, Víctor Cuervo y Marta Romo, por compartir sus experiencias con tanta generosidad.
Gracias también a todas las personas que se acercaron a nuestras oficinas para escuchar, preguntar y conversar. Y, por supuesto, gracias a todo el equipo de Paradigma y Rev by Paradigma que ha hecho posible una nueva edición de Revolution Day.
Un año más nos vamos con la sensación de haber vivido una jornada muy especial. Porque transformar no va de cambiar más rápido, sino de cambiar a mejor.

Los comentarios serán moderados. Serán visibles si aportan un argumento constructivo. Si no estás de acuerdo con algún punto, por favor, muestra tus opiniones de manera educada.
Cuéntanos qué te parece.