Las Smart Cities llegan a España, ¿es tu ciudad inteligente?

Introducción

Una de las aplicaciones más evidentes y exitosas del Internet de las cosas (IoT) son las Smart Cities. Este nuevo concepto aplicado a las grandes ciudades está siendo un vector de innovación y dinamización de las ciudades que han apostado en este sentido. La aplicación masiva de la tecnología en la gestión de las grandes urbes es algo que siempre hemos visto en la literatura y el cine, pero hoy en día ya es una realidad.

¿A qué nos referimos cuando hablamos de Smart Cities?, ¿qué características definen a una ciudad inteligente?, ¿qué impacto tendrá el Big Data en las ciudades del futuro?, ¿cómo se relacionan las ciudades inteligentes entre sí? En este post intentaremos dar respuestas a estas preguntas.

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Características de las Smart Cities

Los principales objetivos que se persiguen en la implantación de las Smart Cities son los siguientes:

  • La mejora de la calidad de vida del ciudadano.
  • La eficiencia a la hora de prestar servicios.
  • La sostenibilidad económica, social y ambiental.
  • La mejora en la interacción del ciudadano.
  • La disponibilidad de datos abiertos.

Las ciudades no dejan de ser sistemas complejos compuestos de diferentes subsistemas. Cada una de las diferentes áreas que componen la estructura y organización de una ciudad es susceptible de ser impactada y mejorada por la tecnología, por ejemplo la administración, la sanidad, la seguridad ciudadana o el transporte.

Aunque todavía no se ha logrado un consenso al respecto, hay diferentes organizaciones, como la Comisión Europea o la ITU, que han realizado esfuerzos en estandarizar y formalizar cuales serían los ejes que definen una Smart City.

Movilidad

Sin duda el tráfico es uno mayores problemas de las ciudades del futuro. El crecimiento de la población ha traído como consecuencia el aumento en el número de vehículos. Esto ha generado nuevos problemas de carácter logístico, pero también ecológicos.

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Fuente: El País

Las ciudades inteligentes deben ser capaces de detectar los problemas de movilidad y tomar medidas en tiempo real para solucionar estos problemas. Por ejemplo, con semáforos inteligentes cuya frecuencia pueda ir variando en función de la saturación de las vías de circulación o de accidentes que hayan ocurrido. Esta información puede ser facilitada en tiempo real a los ciudadanos para que puedan tomar sus propias decisiones.

Otro factor fundamental es el estudio del uso del transporte público, sólo disponiendo de datos en tiempo real podremos reaccionar ante las necesidades y balancear los recursos disponibles. Por ejemplo, reubicando autobuses de una línea a otra al detectar un aumento de viajeros debido a un evento imprevisto.

La capacidad de parking de una ciudad es otro de los aspectos que más preocupan a los ciudadanos, algunas aplicaciones colaborativas como spotoops ya ayudan a los conductores a encontrar parking.

Medio ambiente y energía

El gasto en alumbrado es uno de los más importantes que debe asumir una ciudad moderna, sólo en la ciudad de Madrid hay más de 240.000 farolas. Se estima que España gasta cada año más de 950 millones de euros en alumbrado público.

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Proyecto de la Planted Tower de Nantes (Francia) – Foto: Fuente El País

Gestionar y racionalizar este gasto es una obligación desde el punto de vista económico y ecológico. Un caso de éxito en este sentido sería el de la ciudad de Oslo que ha conseguido reducir en un 62% su consumo eléctrico y reducir los costes de mantenimiento a través de un sistema inteligente aplicado en 55.000 farolas que varía la intensidad de la luz remotamente en función de diferentes factores como las condiciones climatológicas o la luminosidad lunar, todo de forma inteligente y autónoma.

Otro de los servicios que prestan las ciudades es la recogida de basuras y residuos. ¿Cómo podemos ser más eficientes en esta tarea? Ya hay sistemas que incorporan sensores en los contenedores que los hacen inteligentes, estos envían información a los centros de control, que indican cuando están llenos y deben ser recogidos o cuando hay un calentamiento excesivo, incluso publicando esta información en Twitter.

Sanidad

La tecnología también puede ayudar de muchas maneras a mejorar la salud de las personas, desde la producción de alimentos donde hoy en día se estima según la FAO que se desperdician en torno al 30% de los alimentos. El uso de tags RFID para la trazabilidad de los alimentos o la mejora de los procesos productivos apoyados en la tecnología pueden ayudar a mejorar la producción y el consumo de alimentos y hacerlos más sostenibles.

Por otro lado el Big Data puede aportar nuevas herramientas y soluciones en el mundo de la medicina. También existen otras iniciativas como el proyecto INTER-IOT impulsado por la comisión europea que pretende mejorar la eficiencia en la prestación de servicios médicos gracias a IoT, por ejemplo reduciendo los tiempos de espera en los centros de salud, optimizando la gestión y los recursos de los hospitales y mejorando la atención remota a los pacientes.

Redes de ciudades

En este contexto de cambio, surge un nuevo paradigma: las “redes de ciudades”. Igual que en otros ámbitos las redes son fundamentales, como en las redes sociales o las redes de investigación.

La colaboración y el conocimiento compartido son pilares para la innovación. Igualmente, en el campo de las smart cities, es clave la cooperación pública-privada, es necesario alinear todos los proyectos e intereses y poner al ciudadano en el centro. En España tenemos un claro ejemplo con la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI), que lleva trabajando desde 2012 y cuenta ya con más de 65 miembros.

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Sin duda algunas de las ciudades de la RECI son inspiración y motor de innovación para el resto, podemos citar por ejemplo el proyecto “Valencia: ciudad inteligente”, o “SmartSantander”.

Precisamente Valencia ha dado un paso adelante siendo la primera ciudad española que cumple el estándar europeo FIWARE. FIWARE es un estándar que pretende homogeneizar el desarrollo de Smart Cities basándose en la utilización de componentes abiertos.

Conclusión

Las ciudades del futuro ya están aquí y el objetivo es poner al ciudadano en el centro. IoT y Big Data van a ser dos elementos clave para la recolección de información y gestión del conocimiento.

Muchas áreas verticales de la ciudad se van a ver impactadas por este cambio de paradigma, desde la eficiencia energética a los temas más sociales, como sanidad y educación.

Las alianzas entre ciudades y la estandarización de soluciones y buenas prácticas serán claves en los próximos años para favorecer la integración de sistemas y el desarrollo de las Smart Cities.

Manuel Zaforas es Ingeniero Superior en Informática por la UPM. Está interesado en HPC, IoT, Cloud, NoSQL, Big Data, Data Science, Machine Learning y Agile. Apoya activamente la implantación de software libre, la calidad en los procesos de desarrollo de software a través de la mejora continua y la innovación en las metodologías de desarrollo y gestión de equipos. Actualmente trabaja en Paradigma como Scrum Master y Arquitecto Software.

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