Utiliza Cloud en tu empresa: Seis casos de uso

Cloud es una revolución que no te puedes permitir ignorar, pero sí puedes elegir cuál es la mejor forma de aplicarla en tu empresa.

Un error típico es asociar Cloud únicamente a Cloud pública, cuando también puedes aprovecharte de muchas de sus ventajas en tu hosting actual. Realmente no hay una opción mejor que otra, todo depende de las necesidades de tu negocio y la configuración de tu hosting actual. Puedes:

  • Ir a una Cloud pública que te permite sacar el máximo partido a todas la ventajas de la nube.
  • Montar tu propia Cloud privada on-premise o en un datacenter. Te permite un mayor control y personalización.
  • Mezclar lo mejor de ambas en una Cloud híbrida, aislada por hardware.

Una vez que tengas claro qué tipo de solución es la que mejor encaja en tu empresa, mi recomendación es arrancar con un primer caso de uso que te sirva para conocer estas nuevas tecnologías y valorar las ventajas de Cloud antes de construir un roadmap completo de implantación. Es importante fijar unos objetivos medibles para esta prueba (coste, ahorro de tiempo, etc.) para poder valorar los beneficios antes de abordar siguientes pasos.

Los seis casos de uso más comunes son:

6 casos de uso cloud

1. Entornos de desarrollo y test directamente en Cloud

De esta forma empiezas por cambiar la forma en la que trabajan los desarrolladores, ganando en agilidad pero manteniendo intactos tus entornos de preproducción y producción. Con esto consigues que un nuevo desarrollador se monte un nuevo entorno en minutos en lugar de días y se aproveche de los servicios que te ofrece Cloud para desarrollar de una forma más eficiente. Esto se consigue utilizando una PaaS como Openshift o Cloudfoundry, o bien plantillas de entornos más personalizadas creadas con Docker. Esta solución te puede servir también para generar “al vuelo” tus entornos de pruebas, de forma que se creen los entornos en el momento de ejecutar los tests y después se destruyan, con el correspondiente ahorro que esto supone en máquinas.

2. Complementar tus aplicaciones actuales con herramientas Cloud

Si estás pensando en un proyecto de Big Data o analytics, lo ideal es utilizar una infraestructura diferente a la de la propia aplicación, para que estos proyectos no afecten al funcionamiento normal de la misma. Es muy típico que estas aplicaciones se mantengan en un entorno on-premise pero que envíen datos periódicamente a un entorno Cloud que los procese. Son proyectos que requieren el procesado de gran cantidad de datos y que muchas veces no tienen actividad las 24 horas, lo que las hace ideales para entornos Cloud.

Cloud es también ideal para sistemas de backup o disaster recovery, aprovechando las garantías de disponibilidad y seguridad que te ofrecen los proveedores de Cloud pública. Un caso de uso muy típico es tener toda tu infraestructura replicada en Cloud pero inactiva de forma que no estás pagando por ella, y en el caso de una caída de tu datacenter principal puedes levantar toda esta infraestructura en Cloud redireccionando allí todo tu tráfico, con esto te evitas el montar un segundo datacenter con el correspondiente ahorro de costes.

3. Nuevas aplicaciones

Si estás pensando en crear nuevas aplicaciones o nuevas líneas de negocio dentro de tu empresa puede ser un buen momento para desarrollarlas desde cero directamente en Cloud, sobre todo si no existen muchas dependencias con tu core de negocio. De esta forma puedes centrarte en tu negocio y apoyarte en Cloud para desarrollar la aplicación.

Es una buena opción si lo que quieres es trabajar de una forma ágil y poder innovar sin heredar las servidumbres que tenga tu hosting actual. Para aprovechar todas las ventajas de Cloud lo que tienes que hacer en estos casos en plantear una arquitectura que aproveche todas sus ventajas y servicios (BBDD gestionada, autoescalado, componentes para servir estáticos, etc.)

4. Aplicaciones híbridas

Si tu hosting actual está limitado, puedes plantearte pasar parte de tu aplicación a Cloud para solucionar sus ineficiencias, manteniendo el resto de tu aplicación en tu hosting actual. Es muy típico por ejemplo en páginas de venta online, que necesitan servir mucho contenido estático pero sus tasas de conversión son bajas. Se podrían servir todos los estáticos de forma transparente en Cloud y mantener todo el transaccional en tu hosting interno. Puede ser una opción también para poder escalar tu hosting actual en momentos puntuales como el día sin IVA, campaña de navidad, etc., aprovechando la elasticidad y el autoescalado que te aporta Cloud.

Esta opción es también muy útil para medios de comunicación y en general cualquier empresa que necesite servir mucho contenido y tenga una carga transaccional muy baja, ya que los grandes proveedores de Cloud tienen datacenters con CDNs distribuidos por todo el mundo para servir contenidos de una forma barata y eficiente.

Destacar que los proveedores de Cloud pública tienen sistemas para conectar tu datacenter interno con la nube mediante una red aislada por hardware de una forma completamente segura y que te permite gestionar las máquinas de Cloud con IPs de tu red interna.

5. Migrar aplicaciones existentes

Recomendamos empezar por las aplicaciones que menos interdependencias tengan, e ir ganando experiencia para después empezar por las más críticas. Para los procesos de migración recomendamos no migrar el proyecto tal cual, ya que de esa forma no se aprovechan todas las ventajas de Cloud de reutilización de componentes, autoescalado, etc.

Es muy típico plantear estas migraciones en dos pasos, un primer paso a Cloud con unos cambios mínimos, y una vez la aplicación esté funcionando correctamente en Cloud plantear unos cambios más profundos para aprovechar todas las ventajas que aporta.

6. All-in

Si eres una startup o una empresa con experiencia en Cloud, el último grado de adopción sería establecer Cloud como el estándar corporativo, tanto para hosting como para desarrollo. De esta forma podrías centrarte en hacer crecer tu negocio y aprovechar Cloud para trabajar de una forma más ágil, evitando además las inversiones iniciales en hosting.

¡Ahora elige tu caso de uso que mejor te encaje y a por ello! La ventaja de Cloud es que puedes probar sin necesidad de gastar mucho dinero, ya que si no funciona solo tienes que pagar lo que hayas consumido con la prueba. Y si tienes dudas estaremos encantados de echarte una mano.

 

Mi rol es diseñar proyectos de Internet y hacer que salgan bien. Es lo que me gusta hacer y a lo que me he dedicado los últimos 10 años. Siempre en busca de nuevos retos, me interesan temas tan diversos como las metodologías ágiles, las tecnologías Cloud o el diseño de producto. Para hacer buenos productos, procuro siempre crear un marco de trabajo que permita a las personas mejorar y dar su mejor versión.

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