Hoy en día todo aquel producto software cuyo desarrollo está asentado en la metodología Agile implica que debe cumplir dos fundamentos:

  • Por un lado, hacer Agile (doing agile), a través del uso de frameworks, metodologías o herramientas Agile.
  • Y, por otro lado, ser Agile (being agile), adoptar los valores y principios del manifiesto Agile por parte de toda la organización, dando lugar a una cultura Agile implantada.

Sin embargo, aunque el desarrollo del producto sea iterativo y en cada iteración se entregue un incremento de valor, suele ocurrir que parte de la organización no tiene una visión de los objetivos estratégicos ni de la evolución de dichos objetivos, generando una falta de alineación entre la estrategia de negocio y el valor entregado. Cuando ocurre esto, conviene valorar la propuesta de usar la metodología OKR en proyectos Agile.

¿Y qué son los OKRs?

De una manera muy resumida y breve podemos decir lo siguiente:

OKR es el acrónimo en inglés de Objective Key Results, o lo que es lo mismo, Objetivos y Resultados Clave. Es una metodología para definir objetivos entre equipos y/o de empresa que ayudan a establecer no solo unas metas claras, sino que, además, sean medibles.

Según esta metodología, los Objetivos (OKR) sirven para definir qué queremos conseguir, qué metas ambiciosas e inspiracionales queremos lograr, y los resultados clave (KR) sirven para definir cómo sé que lo estoy consiguiendo, es decir, nos ayudan a medir si estamos avanzando hacia los Objetivos gracias a unas métricas concretas y cuantificables. A su vez, los KR derivan en una serie de acciones, tareas o iniciativas para materializar la consecución de los resultados.

En este post puedes encontrar información más detallada sobre qué son los OKRs.

El nexo entre OKRs y Agile

Según la experiencia de ActioGlobal, esta compañía especializada afirma lo siguiente:

“En repetidos diagnósticos realizados en organizaciones líderes en la última década comprobamos que más del 60% de los proyectos no consiguen los resultados esperados. Ni tampoco solucionan los problemas que pretendían resolver cuando se crearon”.

¿Cuáles pueden ser las consecuencias para que ocurra esto? Cada proyecto es un mundo y los factores pueden ser muy diversos, pero es muy posible que haya un factor común en todos ellos:

  • Objetivos poco ambiciosos y poco claros, lo que puede dar lugar a: confusión sobre las prioridades y dónde enfocar los esfuerzos, falta de motivación y objetivos difíciles de medir.
Fuente: Asana
Fuente: Asana
  • Si además no son públicos ni compartidos por la organización, crea dificultad para que los diferentes equipos estén alineados hacia la misma estrategia.
Fuente: Asana
Fuente: Asana

Cuando formamos parte de una organización de tales características, aunque haya equipos de trabajo (por ejemplo, equipo de producto) que estén usando un framework Agile es posible que, al no tener esa visión global, los resultados obtenidos no cumplen con lo esperado por la organización, por lo que genera confusión, frustración y falta de motivación.

Esto nos lleva a dos consecuencias:

  1. Se busca antes ir completando las tareas del backlog de forma iterativa antes que inspeccionar resultados medibles y cuantificables (los KR) que permitan revisar la evolución del objetivo (el OKR) del que forman parte, y poder adaptarnos a lo que realmente se espera del producto.
  2. Los objetivos globales de la compañía no son transparentes para el resto de la organización, por lo que alcanzar las metas esperadas sin colaboración entre las partes hace muy difícil remar en la misma dirección, lo que puede derivar en desánimo.

El punto de unión o nexo entre la agilidad y los OKRs está en que si los objetivos globales de la compañía son transparentes para el resto de la organización, los OKRs nos brindan la oportunidad no solo de inspeccionar periódicamente lo que estamos consiguiendo (o estamos dejando de conseguir), sino también la capacidad de adaptarnos y de planificar según los resultados clave de los OKRs para conseguir lo esperado.

¿Cómo conseguir el nexo entre los OKRs y Agile?

Vamos a verlo con un ejemplo, en este caso, con Scrum como framework de Agile:

  • Partiendo que los OKRs suelen tener una temporalidad trimestral, podemos identificar el número de Sprints que formarán parte del trimestre.
  • En los OKRs tenemos identificados unos objetivos cualitativos y, unos Key Results cuantitativos y medibles por OKR para alcanzar el objetivo.
  • Siempre que se va a generar un Sprint durante su Sprint Planning, se definirá un Sprint Goal, que contiene lo más importante y urgente que el equipo debe afrontar durante el Sprint y que debe tener enfoque e inspiración en los OKRs.
  • A su vez, para generar un Sprint Backlog acorde al Sprint Goal, el Product Backlog debe estar priorizado con los ítems más importantes y urgentes, esto es:
    • Priorización inspirada en el siguiente Sprint, que a su vez está inspirado en los OKRs.
    • Priorización de otros ítems que no tienen que ver con los OKRs (bugs, mejoras...).
  • Tras cada iteración vamos comprobando la evolución de los KRs hasta el último Sprint del trimestre, donde comprobaremos los resultados finales de los OKRs del trimestre.

Esto deriva en que tanto el Sprint Goal como el Product Backlog deben venir inspirados por los KRs de cada OKR, por lo que los OKRs son unos de los condicionantes tanto para el Sprint Goal como para la priorización del Product Backlog.

Diagrama OKRs.
Diagrama OKRs.

Beneficios de usar OKRs en un proyecto Agile

Tener un objetivo ambicioso e inspiracional acompañado de unos resultados clave, medibles y cuantificables a nivel global de la compañía, gracias a hacer visible la visión y misión de la misma es muy beneficioso:

  • Permite al equipo definir un objetivo ambicioso y unos resultados claves medibles que apuntan hacia el objetivo global de la compañía, fomentando la participación e innovación de los empleados.
  • Alinear los objetivos de los diferentes equipos hacia el objetivo global.
  • La revisión de la evolución de los objetivos a través de sus resultados clave es periódica (diario, semanal, mensual, etc.). Esto nos indica si vamos en la buena dirección, si crear nuevos objetivos ambiciosos, si debemos adaptar la estrategia de desarrollo para alcanzar lo esperado o, si, por el contrario, los resultados clave deben adaptarse.
  • Ayuda a mantener el foco en lo que es importante, ya que se tienen claras las metas a conseguir, lo que fomenta la productividad al tener un foco y una ambición.
  • El trabajo realizado queda gratificado con los resultados conseguidos, y si no se han alcanzado es un aliciente para seguir mejorando, lo que deriva en el compromiso.

Conclusión

Hay una frase del ilustre Thomas Edison que dice:

“La visión sin ejecución solo es una alucinación”.

Es decir, puedes tener en mente una magnífica idea que quieres convertir en un gran producto, pero si el desarrollo de este no es el adecuado, se quedará como un producto más.

Por lo tanto, ¿es recomendable usar OKRs en un proyecto Agile? Sí. Ser Agile no solo consiste en que el desarrollo del proyecto cumpla con los valores y principios del manifiesto Agile, que el trabajo en equipo sea bueno o que tenga capacidad de adaptación ante cambios imprevistos y se vaya completando el backlog y las iteraciones según lo planificado.

Con esta recomendación no solo se sacará el trabajo hacia delante, sino también sabremos de una forma más fácil que lo que estamos desarrollando tiene un propósito claro, y adaptarnos a tiempo para darle sentido al producto que se entregará.

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