Bill Murray o cómo se refleja Scrum en tu vida diaria

Mucho hemos oído últimamente hablar de Scrum y toda la metodología Agile. Parece que es una nueva moda, al igual que todas las que surgen año tras año. Y, sin embargo, en cuanto empezamos a profundizar un poco, en seguida nos topamos con que tiene más de 20 años.

También se dice de Scrum que es algo que únicamente es aplicable a proyectos de desarrollo… ¡nada más lejos de la realidad!

A poco que investigues, podrás comprobar que se ha llegado a aplicar en proyectos de todo tipo (construcción de automóviles, en la universidad, construcción de naves espaciales… ¡incluso en la planificación de una boda!).

Hace unos días, me di cuenta que incluso tenemos ejemplos de su uso en el cine. Sí, en muchas de las películas que hemos visto desde nuestra tierna infancia hay ejemplos de cómo se aplicaba Scrum, sin tener ni idea de lo que estábamos viendo.

El primero en aplicar Scrum, sin duda, fue Bill Murray.

Copyright: Columbia Pictures

¿Bill Murray? ¿Quién es ese?

Bill Murray es un actor norteamericano. En realidad, no es ningún gurú del mundo Scrum, ni ha firmado ningún manifiesto relacionado, ni nada por el estilo.

De hecho, posiblemente si este escrito acaba cayendo en sus manos, lo más probable es que abra algún buscador y teclee “What the hell is a scrum team?”.

Y si su nombre no te suena de nada (y todavía no has buscado de quién se trata), te diré que hace años protagonizó películas como “Cazafantasmas” (la antigua, no la de hace un par de años), “Los fantasmas atacan al jefe”… grandes clásicos para los de mi generación, ¡sin duda!

Entonces, ¿por qué me refiero a él como el primero en aplicar Scrum?

Os pongo en situación: el otro día estaba pensando en una presentación que tenía que preparar y, al pensar en una imagen que representase un gran número de iteraciones, lo primero que me vino a la mente fue una imagen de la película “Atrapado en el tiempo”. ¿Y quién es el protagonista de esta película? ¡Bingo! ¡Bill Murray!

Esta película es de 1992 (sí, ya ha llovido)… y el primer proyecto de desarrollo con Scrum se llevó a cabo en 1993 (¡minipunto para Bill!), de ahí que le asigne el honor de ser el primero en aplicar Scrum.

Vale, es anterior. Pero, ¿por qué dices que fue el primero? La película en cuestión hizo famoso el “Día de la Marmota”, ya que el protagonista entró en un bucle espacio-temporal y se repetía el mismo día una y otra vez…

¡Anda! ¡Como las iteraciones en Scrum! Y uno, y otro, y otro día, Bill Murray tenía que enfrentarse a ese “sprint” y llevar a cabo las tareas que tenía planificadas.

Al inicio de cada nueva iteración, cada mañana, nuestro amigo Bill hacía un repaso de lo que había sucedido el día anterior (¡retrospectiva!) y planificaba cómo iba a enfocar el nuevo día (¡planning!).

Y si entró en ese bucle, ¿cómo consiguió salir? Mejorando. Sí, mejorando. Poco a poco, en cada nuevo sprint, fue viendo sus errores y corrigiéndolos, hasta que al final consiguió realizar un día totalmente perfecto… y rompió ese bucle espacio-temporal.

Un día amaneció y… ¡no era el “Día de la Marmota”!, y como el propio protagonista dijo: “No es lo mismo, es mejor”.

Podrías pensar que simplemente es casualidad, y que no por ello podríamos considerarlo el primero en aplicar Scrum. Y te daría totalmente la razón, si no fuese porque he encontrado más ejemplos parecidos y relacionados con Scrum en otras películas suyas.

2004, “Lost in translation”

En esta escena:

Claramente, Bill está hablando con los Stakeholders, pero ambas partes hablan lenguajes distintos, lo que acarrea que les cueste un mundo saber qué quiere el uno del otro.

Hasta que ambos no ponen de su parte, no consiguen llegar a entenderse y conseguir un objetivo común. ¿Podría un proyecto Scrum llegar a triunfar sin una buena comunicación y buena predisposición de todas las partes? Claramente, no.

2009, “Bienvenidos a Zombieland”

Analicemos esta escena:

¿Cómo ha conseguido sobrevivir Bill Murray a un holocausto zombie? Lo hemos visto posteriormente en series del gremio como The Walking Dead, pero Bill Murray consiguió sobrevivir disfrazándose de zombie.

Es decir, analizó el mercado y cambió su propio desarrollo para poder adaptarse y triunfar en un mundo caótico. ¡Scrum puro! Casualidad o no. Quizá es simplemente sensacionalismo, o simplemente veo cosas donde no las hay. Quién sabe.

Sin embargo, no podréis negarme que sí hay más cosas que reflejan que Scrum se aplica continuamente a nuestro alrededor. Os voy a poner un ejemplo muy concreto: una supuesta planificación del hogar.

Mi mujer y yo estamos planteando una reforma de la casa: cambiar algunos armarios, comprar muebles para las habitaciones de nuestras hijas, pintar la casa… Hemos dividido las tareas en sprints de 2 semanas.

Creemos que podremos llegar a abordar todo el trabajo en 3 sprints, con las siguientes historias de usuario:

Sprint#1:

  • Vaciar armarios y meter la ropa en cajas.
  • Comprar nuevos armarios.
  • Desmontar armarios viejos.
  • Montar nuevos armarios.
  • Volver a colocar la ropa en los nuevos armarios.

Para siguientes sprints, nos quedan las siguientes historias:

  • Recoger toda la casa, meter las cosas en cajas dejando lo más libre posible la vivienda.
  • Pintar el piso.
  • Limpiar el piso
  • Instalación nuevas camas habitaciones de las niñas.

Por supuesto, tenemos claros varios posibles bloqueos (que los pintores no terminen a tiempo la obra anterior, que la tienda de muebles no llegue a tiempo…), y estamos haciendo hincapié en ellos desde ya, aunque quedan varias semanas, para intentar que llegado el momento, no suponga un retraso en nuestra planificación.

Como os decía antes, puede que esto sólo sea una percepción que tengo yo. También os digo que a nosotros nos funciona y nos ayuda a saber mejor hasta dónde podemos llegar juntos.

Resaltando además, que los valores de Scrum se ajustan totalmente a lo que nosotros estamos buscando:

  • Foco: tenemos muy claro los objetivos de cada Sprint y el objetivo final de nuestro “producto”.
  • Coraje: trabajamos como un equipo, nos apoyamos entre nosotros… y eso ayuda a que el resultado sea el esperado.
  • Apertura: nos comunicamos, hablamos sobre los problemas que surgen, sobre los impedimentos, sobre los hitos que vamos cumpliendo… Sabemos en qué punto nos encontramos y si vamos a poder cumplir los objetivos.
  • Compromiso: totalmente comprometidos. Sabemos lo que queremos… ¡y lo vamos a conseguir!
  • Respeto: trabajamos de forma conjunta, codo con codo, y eso supone que si fracasamos, es culpa de todos… y si lo conseguimos, es un éxito conjunto, por supuesto.

¿Qué opinas? ¿Tú también has descubierto el uso de Scrum a tu alrededor o crees que esto no es más que una paranoia?

Scrum Master y desarrollador web a partes iguales. Pertenezco a Paradigma Digital desde hace casi 7 años y tengo más de 17 años de experiencia en este mundillo. Marido, padre, amante de los animales y defensor a ultranza de la teoría “cuantas más risas, mejor”.

Ver toda la actividad de Diego Guzmán

Comentarios

  1. jajaja! Buen post compañero! Curioso y original sin duda!

Escribe un comentario