Paradigma, como otras tantas empresas, ha tenido que cambiar el paso con la pandemia. Disminuyeron el número de incorporaciones, se precipitaron muchos cambios en nuestros proyectos y en nuestros clientes, y teníamos gente desasignada. Hace unos días, publicamos en LinkedIn una buena noticia relacionada con el crecimiento de nuestra empresa:

Hoy vengo a contaros una de las iniciativas que arrancamos en el valle que forma la gráfica.

Analizando la situación desde el punto de vista de nuestro "banquillo", personas no asignadas a ningún proyecto, consideramos que teníamos que aprovechar todo el potencial que teníamos ahí para pegarle un buen empujón a cosas que llevábamos tiempo queriendo hacer. Como, por ejemplo, nuestra herramienta interna de feedback.

#TeAyudo

Es nuestra herramienta para hacer valoraciones constructivas entre compañeros y compañeras del equipo para ayudarnos a mejorar. Con los resultados de estas valoraciones, compararemos cómo nos vemos a nosotros mismos con cómo nos ve nuestro equipo, y conoceremos mejor nuestras fortalezas y áreas de mejora. Y tendremos información útil para crear nuestros planes de acción para fijarnos objetivos.

Nuestro #TeAyudo estaba embebido dentro de una herramienta que se había quedado obsoleta en todas sus demás funcionalidades, tenía carencias que hacían complejo el trabajo del equipo de People y era bastante costosa de mantener por su stack tecnológico y la curva de aprendizaje que tenía. Por estos motivos, a finales de marzo ya teníamos claro que dedicaríamos nuestro potente banquillo a rehacer esta herramienta.

¡A trabajar!

Arranca UX, mano a mano con People en calidad de Product Owner, con la conceptualización y diseño de la herramienta. Se trabaja inicialmente en la definición funcional y en el flujo del servicio to-be, reflejando cronológicamente las tareas y relaciones entre usuarios durante el proceso.

Muy poco después, están listos el diseño del frontal, un mapa de historias de usuario priorizadas y la definición de lo que sería nuestro MVP:

  • Los flujos de valoración, validación y facilitación se mantienen intactos con respecto a años anteriores, lo cual va a facilitar mucho el desarrollo ya que varias personas del equipo habíamos participado en #TeAyudo en años anteriores.
  • Se añaden funcionalidades para mejorar el seguimiento del proceso en todas sus fases y para dar autonomía al equipo de People en la administración de la herramienta.

Toda esta cantidad de trabajo sucede en cuestión de pocos días, y a primeros de abril, ya tenemos sobre la mesa el análisis funcional y el diseño, con atención al detalle, del producto en el que queremos convertir #TeAyudo. El siguiente paso es empezar con las primeras sesiones para aterrizar todo esto en el equipo de desarrollo.

Se decide construir la herramienta sobre la arquitectura de nuestra intranet, y reutilizar todo el trabajo que habían hecho nuestros compañeros. Guía de componentes, librerías, base de datos, pipelines de Jenkins... estaba todo el chiringuito montado. Solo había que abrir un nuevo módulo y centrarnos en la funcionalidad.

Organización, ¡organización!

Asumimos desde el principio que habría rotaciones, porque en la situación en la que estábamos, se daría prioridad a incorporar a la gente desasignada a proyectos.

Con la incertidumbre de la continuidad que tendría cada persona que entraba a currar en #TeAyudo, dejamos las tareas en un tablero de Kanban, ordenadas por prioridad y lo suficientemente pequeñas para gestionar bien las rotaciones en el equipo. No íbamos a planificar sprints, el trabajo iría saliendo en orden según se cogieran las tareas.

Empezamos a trabajar con las siguientes premisas:

  • Los propios desarrolladores éramos, en cierta medida, stakeholders, y conocíamos los flujos de la herramienta ya que se mantenían de la anterior.
  • Teníamos total disponibilidad de nuestra Product Owner y un backlog que no cambiaba.
  • No íbamos a tener sprints, por lo que no podíamos fijarnos objetivos que revisar en las reviews.

Nuestra única ceremonia ha sido, durante estos meses, una daily. Hemos hecho dos demos, la primera a principios de julio para mostrar los avances, con aproximadamente el 70% de la funcionalidad del MVP, y la segunda a mediados de agosto, con casi todo terminado a falta de flecos y bugs conocidos.

A día de hoy, estamos preparándonos para desplegar en producción y hacer un pequeño Friends & Family antes del lanzamiento del proceso para todos los empleados y empleadas de Paradigma.

El equipo

Desde abril hasta hoy hemos pasado casi 20 backs por el proyecto, con permanencias de entre pocos días y 4 semanas. Y a mediados de mayo se unieron dos perfiles front, que han tenido continuidad durante todo el proyecto.

La rotación en back ha sido, sin duda, uno de los grandes retos del proyecto, y por eso os voy a hablar de cómo nos las apañamos.

  • Apoyo en la intranet. Comentaba arriba que #TeAyudo se construiría sobre la arquitectura de la intranet. Tenían preparada una documentación estupenda para ponérnoslo fácil: entornos, librerías, despliegues, guía de desarrollo. Pero no todo es documentación, nos ayudaron y dieron soporte siempre que se lo pedimos.
  • Stack tecnológico. A diferencia de nuestra anterior herramienta, todos los desarrolladores conocíamos el stack. Spring Boot y diferentes módulos de Spring en el back, HTML5, CSS3 y Vanilla JS en el front.
  • Guía de contribución. Tratamos el proyecto desde el primer momento como si se tratara de un lugar abierto para que cualquiera pudiese contribuir. Tenía unas instrucciones muy sencillas sobre cómo coger tareas, la política de branching…
  • Acompañamiento y seguimiento. Desde el principio hasta el final, he participado dedicando tiempo a cada persona que se incorporaba al proyecto, intentando reducir su curva de aprendizaje. Dado que las salidas eran bastante precipitadas, he sido el nexo entre quienes se iban y quienes llegaban, liberando al equipo de traspasos y facilitando que se centrasen en el desarrollo.

El resultado

No sé si está mal que yo lo diga, pero ha quedado fetén. Estoy deseando que arranque el #TeAyudo de este año y poder compartirlo. Os dejo algunas capturas de lo que encontraréis:

Listado de procesos de un participante:

Gestión de observadores de un participante:

Listado de cuestionarios a cumplimentar:

Detalle de cuestionario:

Informe de un participante:

Nota: todos los datos que se muestran en estas imágenes son de prueba y no tienen ninguna validez.

Agradecimientos

En todos los años que llevo en Paradigma, nunca había tenido la oportunidad de participar en el desarrollo de un producto interno y ha sido una experiencia muy enriquecedora poder trabajar en algo que, además de aportar valor a nuestra empresa, aporta a cada una de las personas que trabajamos aquí. Así que mis agradecimientos a cada una de las personas que nos apoyaron y apostaron por nuestra idea de rehacer #TeAyudo: Eva Lozano, Luis Calvo, Javier González, Vicente Ayestarán y Carmen Vidal.

Y, antes de cerrar, no podía irme sin dar las gracias a todos los compañeros y compañeras como Marta Rivero, Belén Bueno, Alberto de la Puente, Gonzalo Ribera, Juan Luis Alegre, Pedro Porta, Elena Ruiz, Luis Miguel Pérez, Salvador Sánchez, Carla Álvarez, Julio Hernández, Iván Arráez, Marcos del Amo, Carlos Dugo, Adel Zarrouk, Daniel Jordán, Daniela Tituana, Sergio Rello, Fran García Adamez o Ernesto Iglesias, que han hecho esto posible. En una época tan dura como el confinamiento que vivimos entre marzo y junio, habéis hecho un ejercicio de responsabilidad y profesionalidad enorme.

El trabajo que hemos hecho, la forma en la que hemos colaborado, la proactividad, las ganas de hacer bien las cosas son ejemplos de nuestra cultura paradigmática, así que aquí os dejo mi feedback:

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