Paradigma: Rediseño de marca y algo más

Hace dos semanas vivimos en Paradigma unos días emocionantes para nosotros, además de organizar con éxito el segundo Big Data Spain, pusimos en producción nuestro nuevo sitio corporativo que venía acompañado de un rebranding.

Veníamos de un sitio web que sirvió bien durante un tiempo, a pesar de ser de 2010, utilizaba microformatos, HTML5 y CSS3 pero estaba muy desactualizado, no era responsive y lo más importante no recogía la importante evolución que ha sufrido la compañía estos tres últimos años.

Pero mucho más interesante que el rediseño del sitio corporativo (y fundamental para entenderlo) ha sido el proceso interno de cambio desde desarrolladores a también diseñadores de servicios; de tecnólogos a también estrategas.

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Imagen: Mark Jensen

La demanda de nuestros clientes, fue de forma natural dando lugar a un departamento de experiencia de usuario que se acompañó casi de forma indivisible del de marketing online.

Una ampliación y reordenación de áreas de servicio tras la que sentíamos que la imagen que proyectábamos ya no nos representaba, necesitábamos un cambio.

Please don’t use the force

Paradigma tuvo un éxito sensacional desde su arranque en pleno inicio de crisis, de 2007 a 2011, pasó de 8 personas incluyendo a sus fundadores a más de 100 empleados, si bien contaban con un bagaje previo en otras compañías, el mérito es notable. Por eso, sus dos pilares fundamentales:  el desarrollo y consultoría de software (motores del negocio hasta ese momento engrasados con metodología scrum) y el respeto por sus ingenieros, merecían enfocar el reto como una evolución no necesariamente disruptiva.

Así pues el desafío era (y continuará siendo) encontrar un camino para equilibrar fuerzas entre un modelo productivo scrum (de base toyota más kanban, lean, etc) que ha dado excelentes frutos y una filosofía design thinking que dé respiro a la creatividad y permita crear productos como un todo, que además de funcionar genera emociones.

 

 

El proceso

Como dice nuestro compañero Luis Calvo, psicólogo de formación, “un sistema no puede comprenderse a sí mismo”, probablemente sea cierto, pero decidimos que obtendríamos algunas conclusiones relevantes del intento.

A comienzos de 2012 iniciamos el proceso con un pequeño research interno, Miguel Fernández planteó una serie de preguntas en forma de entrevista a una docena de compañeros con la idea de resolver entre otras cuestiones la dicotomía creativos/ingenieros y ayudar a enfocar desde los servicios que oferta la compañía, hasta su comunicación: ¿cómo nos vemos?, ¿cómo queremos que nos vean?, o ¿tenemos que molar más?

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Algunas páginas con las conclusiones del research. Sí, no puede leerse :)

 

Posteriormente realizamos dos sesiones de grupo. Una basada en Inception, donde una serie de ejercicios nos ayudaría a ganar perspectiva para abordar el rediseño de nuestro sitio web corporativo, pero que además sirvió de excusa para definir mucho más que eso. Y completamos un Business Model Canvas para situar y resituar si fuera necesario nuestro modelo de negocio de forma visual.

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Miguel, Nacho, Óscar y Ernesto en diferentes momentos de las sesiones de grupo.

Algunas conclusiones de esas sesiones se han respetado durante el proceso o se estan implantando en la medida de lo posible: cambiar radicalmente nuestra imagen, comunicar mejor nuestros proyectos, generación de contenidos atractivos, un site corporativo a la altura, política de comunicación coherente y no convertirnos en un pastiche de personalidad indefinida.

Identidad corporativa

Poco a poco el departamento de UX fue completando tareas, aunque no había específicamente una decisión de cambio de logo este movimiento fue el primero en producirse.log_old

Un análisis rápido del logo de entonces nos devolvía estos hechos:

  • Poco representativo: El símbolo evoca algo más artístico que tecnológico.
  • Confuso: El símbolo es una “P” en perspectiva, perspectiva que el espectador a menudo no percibía como tal, el círculo ligeramente solapado añade más ruido.
  • Desproporción: Reduce mal, a menudo el símbolo es grande o el texto pequeño.
  • Asimetría: Dificulta su aplicación, a menudo se percibe desequilibrado con el entorno.
  • Imagotipo: No ha soportado bien el paso del tiempo.

iteraciones

Dado el difícilmente sintetizable significado de nuestro nombre, Paradigma, todo apuntaba a que nuestro nuevo símbolo sería otra “P” entre las miles de distintas formas existentes, pero acabamos mirando en el ADN de la compañía para encontrar algo que nos pareció mejor solución.

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Símbolo de apertura de llave.  Apropiado no únicamente por ser tan utilizado en lenguajes de programación sino además:

  • Claridad de símbolo: Simple y memorable
  • Simboliza inicio: Muy adecuado para el momento estratégico en el que se encuentra Paradigma
  • Es un agrupador: Reflejando la diversidad de servicios que ofrecemos tecnología, experiencia de usuario, estrategia…

Después de algunas iteraciones más llegamos a la versión final, más sencilla, en un solo color y en la que desaparecía la palabra tecnológico.log_parad

Tras el logo completamos la identidad corporativa. Una identidad basada en el interés de Paradigma en el procesado, tratamiento y visualización de grandes volúmenes de datos que ha inspirado un estilo gráfico basado en áreas apiladas, círculos ramificados y en definitiva la creatividad que se empieza a ver en las cabeceras de nuestro site, espacios en redes sociales y paulatinamente en otros soportes.

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En nuestras cuentas sociales la identidad se acompaña con mosaicos fotográficos de quienes componemos Paradigma, la razón es poner de relieve la importancia de nuestro equipo y de alguna forma consumar una apertura en nuestra imagen que va más allá de lo gráfico.

Esperamos que os guste.

mosaico

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Soy responsable de Customer Experience en Paradigma Digital donde procuro sutilmente manipular a todo el mundo con el loable objetivo de diseñar servicios útiles, vinculantes y rentables. Durante años he tenido un poco de front-end y mucho de diseñador en el sentido más amplio de la palabra, en pequeñas agencias y grandes medios, donde fui lo bastante hablador, pesado y meticuloso para acabar definiendo y diseñando productos digitales.

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3 comentarios

  1. Emilio dice:

    Muy interesante chicos, un artículo para recomendar. Saluditos

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