¿Por qué blockchain va a cambiar tu vida?

No cabe duda de que Blockchain es uno de los temas de conversación más de moda actualmente. Si tienes conocimientos del mundo IT, puede que varios familiares te hayan preguntado si deberían invertir en Bitcoins o “alguna de esas monedas” durante la escalada de las criptomonedas del mes de diciembre, o más recientemente con la caída en picado del precio a principios de año.

Si tienes un perfil más ajeno al mundo técnico, es muy probable que hayas leído artículos sobre cómo blockchain va a cambiar las reglas de juego de tu negocio.

Se habla de la “Revolución Industrial de Internet”, o el “Internet del Valor”. Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? ¿Es una moda más? Pese a que puede parecer una moda pasajera, realmente blockchain trae un nuevo paradigma tecnológico que puede cambiar nuestra forma de relacionarnos.

¿Qué es Blockchain?

Esencialmente una blockchain o cadena de bloques es solo un libro mayor donde se almacenan registros y que está “distribuido” o compartido en diferentes lugares.

Estos registros pueden contener información de todo tipo, desde transacciones monetarias, compra de acciones, citas en la lista de espera del hospital o contratos realizados entre empresas… Deben estar marcados con un hash con una característica especial y tienen una particularidad: no son predecibles. Un cambio en un bit genera un hash totalmente distinto.

Este tipo de tecnologías se conocen como Distributed Ledger Technologies (Tecnologías de Libro Contable Distribuido, DLTs) y la más popular es la red Blockchain de Bitcoin. Blockchain es la tecnología que hace posible el Bitcoin, pero sería muy equivocado pensar que el único uso de la tecnología blockchain son las criptomonedas.

Fuente: Pinterest

¿Qué aporta la cadena de bloques?

1. Descentralización de la confianza

Esta es la característica principal de las tecnologías blockchain y aquí reside el concepto más disruptivo por nuestra forma de entender el mundo. En prácticamente todos los ámbitos de nuestra vida hemos delegado nuestra confianza en un tercero que nos parece suficientemente digno de ello. Podemos pensar en los siguientes casos:

  • Entidades bancarias donde depositamos nuestro dinero confiando en que va a seguir ahí cuando lo requiera.
  • Sistema sanitario: cuando pedimos una cita médica, confiamos en que el sistema me dará una de las citas disponibles.
  • Proveedores de cartografía online: cuando buscamos una ruta en el móvil nos fiamos de que la carretera existe y que el proveedor de mapas de nuestro teléfono no nos desvía por una carretera secundaria porque alguien le haya pagado por ello.

Con las cadenas de bloques la confianza reside en la propia red, de forma que no hay una entidad que la centraliza, gobierna y controla los datos.

De hecho, volviendo al caso más inmediato de las entidades bancarias, en las transacciones financieras realmente no hay un tercero, sino que hay hasta “3 terceros” involucrados: el banco emisor, que hace un apunte de transferencia; el banco receptor, que cuando llega ese apunte tiene que anotarlo en su base de datos; y una entidad independiente como el Banco de España o el Banco Central Europeo que media entre ambos bancos.

Toda esta actividad desaparece con la cadena de bloques puesto que el dinero se cambia de titular modificando la cuenta emisora y receptora, y guardando la transacción en el registro descentralizado, y todo esto en un periodo de tiempo ínfimo frente a las transferencias convencionales.

2. Almacenamiento descentralizado

Todos los nodos de la red guardan la cadena de los bloques con todos los registros. Esto hace que no dependamos de las políticas de datos de un tercero.

Con la llegada de Internet, la información pasó a ser accesible desde prácticamente cualquier lugar, pero seguimos dependiendo de un tercero que la almacene y la ponga a disposición a través de los canales que considere.

Con blockchain desaparece esta figura del guardián de la información, ya que la misma está distribuida y la propia red garantiza su disponibilidad.

3. Inmutabilidad

Los bloques escritos no se pueden cambiar y cuando se consensúa un bloque nuevo éste se escribe en todos los nodos, de forma que la red actúa como garantía frente a posibles intentos de fraude o manipulación.

Esta característica nos aporta un aumento de la transparencia ya que, aunque los niveles de visibilidad dependerán del tipo de red de la que estemos hablando, una red blockchain garantiza que todo aquel con permisos necesarios podrá consultar el histórico de transacciones, pudiendo realizar una auditoría de las mismas sin la posibilidad de que sean alteradas o eliminadas.

4. Seguridad

Una de las mayores preocupaciones en la implantación de cualquier tecnología es la seguridad que proporciona frente a fallos y ataques. Pese a no haber ninguna tecnología totalmente segura, blockchain recurre a la criptografía y a los algoritmos de consenso para conseguir una seguridad prácticamente inquebrantable.

Para poder alterar un registro, sería necesario controlar o engañar a la mayoría de la red, lo que en términos de coste (hardware y electricidad) hace que sea prácticamente imposible.

Esto es así porque, aunque consiguiéramos modificar un registro y engañar a toda esa cadena calculando el hash de todos los bloques siguientes, al compararlo con la copia de la cadena del resto de nodos, esta cadena mentirosa sería descartada al no ser mayoritaria.

Más allá de un registro

Cabría preguntarse si blockchain es sólo un registro, algo que podríamos emular con las tecnologías existentes hace años. Pero blockchain es mucho más.

Blockchain también permiten ejecutar contratos inteligentes que se ejecuten automáticamente cuando apliquen las condiciones necesarias. Estos contratos no dejan de ser un programa que se ejecuta en la blockchain, pudiendo interactuar con la información de la misma (y el exterior, a través de agentes). Una de las plataformas de Smart Contracts más extendidas a nivel global es Ethereum.

El potencial de blockchain como dinamizador de los procesos empresariales es enorme. Actualmente gran parte de los procesos requieren una intervención más o menos manual para comprobar si se cumplen las condiciones acordadas, además necesitar que esa comprobación la realice alguien “de confianza”.

Con blockchain se eliminan esas restricciones a la vez que permite que cualquier colectivo pueda autorregularse en torno a un objetivo concreto.

¿Por qué va a cambiar el mundo?

Pese a que se ha insinuado previamente, creo que es importante resaltar que el cambio que nos ofrece blockchain no es un cambio tecnológico como pudo ser el paso de aplicaciones mainframe a aplicaciones distribuidas, o el uso de bases de datos NoSQL frente a las más rígidas bases de datos relacionales.

Blockchain es un cambio de paradigma, una forma de entender las relaciones sociales en un mundo globalizado y totalmente conectado.

¿Te imaginas un servicio de transportes sin ninguna entidad central, con todas las garantías? ¿Te imaginas una plataforma de pisos donde oferta y demanda se conectan directamente? Eso es lo que realmente va a cambiar el mundo.

Con blockchain podríamos tener un control de la propiedad descentralizado: la existencia de los bienes se registraría en la red en el momento de su creación, y se iría transfiriendo la propiedad en función de las ventas.

Esto nos permitiría tener un conocimiento total de la procedencia legal de los bienes, su historia, incluyendo incluso detalles como un registro de accidentes en los que se ha visto involucrado un vehículo, o el historial de reformas que se han hecho en un inmueble.

Blockchain podría permitir trasladar el control de la propiedad intelectual a los creadores ofreciendo un registro de autoría de bienes intelectuales (música, imágenes, etc.) sin control de una entidad central, y facilitando el pago de licencias por uso.

¿Tienes una idea de cuánto tiempo pierden los usuarios con llamadas a su proveedor de servicios para evitar una subida de cuota que no entienden? Blockchain permitiría contratar un servicio con unas condiciones de renovación públicas e inalterables, de forma que la cuota solo se pudiese alterar en función de ciertos eventos como un mayor o menor uso, ausencia de siniestros o cualquier otra circunstancia. Todo esto sin incómodas gestiones por parte del usuario y sin tener un equipo de personas atendiéndole.

Blockchain podría revolucionar el mercado de los seguros, simplificando el pago de determinadas indemnizaciones según unas condiciones públicas y actualizando las cuotas automáticamente en función de parámetros previamente acordados.

Uno de los ámbitos de blockchain que resultan más interesantes y disruptores es el campo de la Gestión de Identidades. Por ejemplo, podemos pensar en el momento de recoger un pedido que hemos hecho online. Al llegar se nos solicita el DNI para comprobar que somos la persona que figura en el pedido.

Sin embargo, el dependiente está teniendo acceso a nuestro DNI en el que figura mucha más información que nuestro nombre: el nombre de nuestros padres, el número de DNI, la dirección postal, etc.

Lo mismo ocurre al contratar un vehículo de alquiler. Lo que la agencia necesita es saber que soy mayor de edad y que tengo el permiso necesario para conducir ese vehículo, y no necesita conocer mi dirección actual ni otros datos que aparecen en el carnet.

Transitar a un modelo de Gestión de Identidades que, centrado en las capacidades, sería muy costoso de implementar y mantener actualmente, ya que solamente los procesos de generar la información y mantenerla actualizada en todos los sistemas involucrados tendría un coste altísimo.

Con la tecnología blockchain sería mucho más sencillo crear este modelo ya que permitiría a los usuarios gobernar su información de forma segura.

Precisamente la seguridad de blockchain y el carácter distribuido serán también determinantes para la democratización de nuevos métodos de identificación basados en sensores como la huella dactilar, el iris o reconocimiento de voz.

Estos métodos darán lugar a un mundo de posibilidades empresariales que actualmente se encuentran muy limitados debido al carácter sensible de la información que tratan.

Conclusión

Como podemos ver, las posibilidades de las tecnologías DLT son prácticamente infinitas y afectan a todos los ámbitos de negocio en los que podemos pensar, y algunos nuevos que están por aparecer.

Podemos estar ante un cambio tan trascendental como lo fue Internet. Pero lo más apasionante es que es un camino por definir y andar.

“La tecnología del futuro ya la conocemos, es lo que hoy llamamos ciencia ficción”.

Puede ser una frase un tanto exagerada, pero si nos remontamos diez años atrás y revisamos aquellas tecnologías que prometían una revolución similar entonces, podemos sorprendernos cuando veamos entre ellos el Big Data, las redes sociales, los discos duros sólidos, el Cloud Computing o los libros electrónicos, y como “sueños” las impresoras 3D.

Con total seguridad, dentro de unos años nos sorprenderemos de haber dudado de que el paradigma DLT tuviese futuro.

Ingeniero Superior en Informática por la UCM. Apasionado por la tecnología y, sobre todo, por ponerla al servicio de las personas. He trabajado en proyectos J2EE / SOA e Integración en numerosos clientes. Actualmente trabajo como Arquitecto IT y Preventa en Paradigma Digital. Intento mantenerme al día de las novedades y aprovecharlas para construir soluciones cada vez más ágiles, robustas y eficientes.

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