SpainJS, la primera conferencia internacional de JavaScript en Madrid

Es julio en Madrid. Un montón de gente avanza por el Parque del Retiro con destino al Florida Park. Con el portátil a cuestas bajo el sol de la mañana, se agolpan para conseguir la acreditación del SpainJS, el primer congreso sobre JavaScript de estas características que se celebra en nuestro país.

El programa del evento ha consistido en un día de talleres y en dos de conferencias de gran nivel. Está claro que nunca es lo mismo si quien te presenta el JavaScript es la misma persona que lo ha creado, o si se ha pasado media vida usando el código para crear videojuegos. Lo mejor del evento han sido, sin duda, los ponentes. Gente cercana a pesar de las diferencias idiomáticas, que hicieron que más de uno prefiriera plantear sus dudas fuera del micrófono de la sala, en la intimidad de su Twitter.

Las charlas

Pero la calidad de las charlas nos hizo olvidarnos de todos estos detalles. De temática clara y bien diferenciada, las conferencias fueron el punto fuerte del evento. Un robot llamado Hubot que hace caso de las instrucciones que recibe del equipo de GitHub a través de un chat, con una cuidada presentación digna de la publicación de una novela gráfica, inició la mañana de la mano de Vicent Martí (@tanoku). El mismísimo creador de Backbone y CoffeeScript, Jeremy Ashkenas (@jashkenas) empezó a picar código y a compilarlo en directo a la vez que mostraba de forma clara y sencilla lo que su framework permitía realizar en las transparencias de la pantalla.

Tras un café con pastas para reponer fuerzas, Karolina Szczur (@karolinaszczur) habló de la simplicidad del diseño y la conveniencia de usar distintos frameworks para crear rápidamente el CSS de una web. Y todo eso, cuando el programa que más usa para su trabajo es el Photoshop. La hora de Node.js vino de la mano de Jakob Mattsson (@jakobmattsson) que, a pesar de que lo intentó, no consiguió meterse al público en el bolsillo con sus bromas.

Los paseos por todo el escenario de Horia Dragomir (@hdragomir) acapararon la atención de un público que no debía sucumbir a la siesta y quería conocer los entresijos del uso de JavaScript para móviles. Decenas de ejemplos y consejos muy útiles sobre UIs creadas para los terminales a los que él denominaba cariñosamente como “these babies”. Con Tomás Corral (@amischol) entendimos que en Softonic pueden saber mucho de código, pero que no dominan el inglés a la hora de expresarse. Habló de la importancia de minimizar el código para que no pese demasiado, porque si a GZip le quitas la G, queda zip, y eso significa comprimir archivos. Está claro.

La última charla del viernes corrió a cargo de Christian Kvalheim (@christkv), que mostró una réplica del legendario Pacman creada con HTML5 y JavaScript, que podía además soportar el modo multijugador.

En la jornada del sábado, Ramón Corominas (@ramoncorominas) habló de la gran importancia de hacer las webs accesibles para las personas discapacitadas. Así, mostró con ejemplos prácticos de WAI-ARIA a través de una presentación en la que pasamos de estar en el Lado Oscuro de la Fuerza a ser Jedis de pura cepa. El creador de Spine.js, Alex MacCaw (@maccman) expuso con ejemplos conocidos por todos, como Twitter, Facebook e Instagram, la necesidad de hacer una rápida carga de las webs. Pero, sobre todo, que sea el usuario quien perciba esta rapidez aunque por detrás el código tarde lo suyo en hacer “la magia”.

Keith Norman (@keithnorm) mostró con ejemplos cómo se puede compartir el mismo código entre servidor y cliente. Desde Tuenti nos contaron, gracias a Nuria Ruiz (@pantojacoder), lo que tardaba su web en cargar y los cambios que han estado haciendo para hacer que esta red social para chavales vaya cinco veces más rápido.

Brian McKenna (@puffnfresh) presentó el compilador de JavaScript Roy. Una leyenda en el escenario, Javier Arévalo (@TheJare), demostró su amplia experiencia a la hora de programar para videojuegos, en lo que lleva trabajando desde 1986. Desde antes incluso de que nacieran muchos de los que estaban presentes en la sala. Por último, Jonathan Azoff (@azoff) presentó Tacion.js permitiendo que el público pudiera sincronizarse a su ordenador para seguir la presentación en tiempo real a través de jQuery Mobile.

Contribución de Paradigma como sponsor

Al ser sponsors del evento, desde Paradigma intentamos llegar un poco más lejos en la oferta. Confeccionamos una herramienta de seguimiento para el hashtag #SpainJS tanto desde el interior del Florida Park como desde nuestra oficina. Esto fue posible gracias a Israel Alcázar, integrante de la ONG que organizaba la conferencia, APRODEWEB, que escuchó encantado nuestra propuesta. Así, la organización mantuvo la web proyectada en la parte derecha de la sala durante todo el evento. Algunos de los asistentes aparecieron en la parte destacada del ranking de popularidad, para sorpresa de muchos de ellos.

hashtag tracking Spainjs 2012

Además, como empresa que busca profesionales, intentamos llamar la atención de los asistentes. Diseñamos un flyer con un código QR que mandaba directamente hacia nuestra herramienta de rastreo de #SpainJS. Realmente, disfrutamos tanto observando la procedencia de las visitas de la web de seguimiento del hashtag como de la gente que escaneaba este código QR.

flyer Paradigma for Spainjs recruiting

La logística

El equipo de las camisetas rojas hizo un gran trabajo a la hora de organizar el evento. Desde aquí les damos las gracias por traer a personajes de semejante nivel a que dieran las conferencias. No debe ser fácil controlar hasta lo incontrolable y, evidentemente, algunas cosas no salieron como era de esperar. El hecho de escoger un local en pleno centro de Madrid fue un gran acierto, pero quizás el Florida Park es más un lugar de reunión de las viejas glorias del destape antes que el sitio para aglutinar a cientos de freaks y geeks cargados de iPads, Macs y demás gadgets marcados con el icono de la manzana mordida. De hecho, seguro que alguno se pasó más tiempo imaginando a las gogós bailando en las jaulas que el techo sostenía por encima de nuestras cabezas que atendiendo a las charlas.

Para los que madrugaron, los tiempos de espera del primer día fueron excesivos, teniendo en cuenta que lo importante es empezar a la hora y no tener que esperar a que el streaming del evento vaya. Si podemos ver la final de la Superbowl en diferido para que no se cuele ningún contenido obsceno, ¿por qué no vamos a poder esperar un poco para ver desde casa unas conferencias sobre JavaScript? Además, cualquiera podría haberse colado en las charlas, porque a pesar de estar diferenciados con una acreditación, nadie las pidió en ningún momento. Y aún mucho peor al ser sponsor, ya que en ese caso no se tenía ningún rasgo identificativo.

Pero no todo es negativo. Un gran acierto fueron las regletas para cargar móviles y demás aparatos electrónicos. Nadie se quedó sin batería, pero sí sin conexión a internet, ya que al parecer Telefónica no proporcionó la señal de la wifi. Así, sólo los trolls con tarifa de datos pudieron hacer sus aportaciones en forma de microblogging. Y #spainjs no fue trending topic ningún día del evento. Pero tampoco se pudieron seguir bien los ejemplos online que proponían los conferenciantes.

Los amantes de lo gratuito echamos de menos el típico merchandising que siempre suele rodear a estos eventos, con una mochila bastante escasa y que no contenía lo que sigue siendo esencial aún en plena era digital: un cuadernito y un bolígrafo. Y, por supuesto, el horario de las ponencias. Quizás un poco de hielo en las copas habría refrescado el ambiente que el aire acondicionado y el sonido zen de la lámpara intentaron apaciguar. Y una bolsa de comida algo más saciante, a la altura de cualquier otro evento tanto nacional como internacional, hubiera sido preferible.

Conclusiones

Así, con unas microcharlas que eran más de autobombo que con carácter divulgativo, rifas de tabletas varias, cestas de frutas e incluso churros para el desayuno, lo que gana por goleada en el evento han sido sin lugar a dudas estas charlas. Interesantes, amenas y que hacen que te pique el gusanillo de probar alguna de las tecnologías de las que se hablaron. Porque, al fin y al cabo, aunque el lugar y el contexto de unas conferencias es importante, aún lo es más el fondo de la cuestión. Respecto a la organización, se necesita mejorar, cosa que pasará en las siguientes ediciones. En cuanto al nivel de las conferencias, sobresaliente. Y eso es mucho más difícil de mantener. ¡Suerte!

 

Nerea Navarro

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