El 10 de noviembre de 2022, segundo jueves de noviembre, celebramos el Día Mundial de la Usabilidad, que busca concienciar sobre la importancia de diseñar productos que sean de fácil utilización y que permitan realizar las tareas de la vida cotidiana de forma rápida, sencilla y práctica.

Nuestro día a día está lleno de tareas que implican el uso de aplicaciones o sitios web. La facilidad de uso pasa primero por la posibilidad de poder usar el producto, es decir, si no puedo lograr el objetivo que la aplicación ofrece, mi experiencia de uso directamente termina en ese momento y de forma negativa.

Esto parece algo evidente. Sin embargo, mientras que la usabilidad web se ha incorporado con éxito en los procesos de producción de productos digitales (a través de su relación con disciplinas como la experiencia de usuario), la accesibilidad web, que es la que garantiza en primer lugar el acceso, aún no ha sido bien comprendida ni asimilada en estos procesos.

Antes de intentar analizar el por qué de esta situación, conviene hacer una distinción.

¿Es lo mismo usabilidad que experiencia de usuario?

Para entender estos conceptos vamos a ver qué nos dice el estándar. En la norma UNE-EN ISO 9241-11 “Usabilidad. Definiciones y conceptos” encontramos que usabilidad se define como: la eficacia, eficiencia y satisfacción con la que un producto permite alcanzar objetivos específicos a determinados usuarios en un contexto de uso concreto.

En la ISO 25000, en el modelo de calidad, la usabilidad se refiere a la facilidad de un usuario para aprender, entender y, usar un producto, así como a obtener ayuda para su uso. También es la capacidad del producto de ser atractivo al usuario, su nivel de conformidad a los estándares y su accesibilidad técnica.

Por tanto, dentro de la usabilidad como característica de calidad, se encuentra la accesibilidad. Esta se refiere a que se pueda acceder a un producto o servicio web y ser usado independientemente de las limitaciones del individuo o del contexto de uso.

Por otro lado, la UNE-ISO 9241-210 “Diseño centrado en el operador humano para los sistemas interactivos” define la experiencia de usuario como las percepciones y respuestas de una persona que resultan del uso o uso anticipado de un producto, sistema o servicio.

Es decir, aquí entran en juego muchos factores: individuales, sociales, culturales, contextuales… todo lo que forma nuestra percepción y comportamiento. Están los aspectos emocionales y nuestras expectativas y experiencias previas. De esta manera entramos en otro ámbito donde intervienen el diseño de marca y el marketing digital, disciplinas que persiguen crear experiencias de usuario satisfactorias para conseguir y fidelizar clientes.

Con estos conceptos más claros, podremos entender mejor por qué la accesibilidad aún no ha sido incorporada seriamente en los procesos de desarrollo.

Usuarios vs. target de usuario

La accesibilidad no es visible y evidente para todos los usuarios, con lo que no se la relaciona directamente con el objetivo principal de un sitio web que suele apuntar a un target de usuarios, un grupo con ciertas características comunes que se adecuan a lo que ofrecemos.

Sin embargo, no se debe confundir este enfoque con el hecho de olvidar a todo un conjunto de usuarios que están dentro de este público objetivo y que se quedan fuera por haber creado aplicaciones con barreras de acceso.

Yo lo veo dividido en diferentes niveles. En el primer nivel, los servicios y aplicaciones web deben cumplir unos criterios de calidad para que todos los usuarios puedan usarlos, y aquí entran la usabilidad y accesibilidad. Después, sobre esta base, la experiencia de usuario entra en juego, eso si, debiendo tener conocimiento y respetando esa base de calidad acordada.

Las ventajas de incorporar la accesibilidad son innegables para llegar a un mayor número de usuarios, y para conocerlas es necesario fortalecer las alianzas naturales de la accesibilidad con la usabilidad. De esta manera, cada pieza en el proceso encaja, y podemos hablar también de:

Nuevo concepto de modelo de negocio

Gran parte de las empresas no han incorporado aún en su modelo de negocio otras rentabilidades aparte de la económica. Son modelos caducos que tarde o temprano se transformarán, ya que los problemas globales y las decisiones para solventarlos ya están detectados y tomadas: 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Es clara la responsabilidad de las empresas tecnológicas en el objetivo de reducir las desigualdades, creando productos y servicios accesibles a todos. Sectores como la banca, transporte, salud, suministros, educación, telecomunicaciones, alimentación, son imprescindibles y en gran medida muchos se están convirtiendo en exclusivamente digitales.

Paradigma Digital comparte ecosistema con The Overview Effect y compartimos valores. Entendemos que nuestro trabajo tiene un gran impacto en la sociedad, cómo desarrollamos productos digitales se traduce en cómo van a usarse, quién y cómo va a poder usarlos.

Trabajemos entonces para no generar desigualdades, para que puedan realizar sus tareas tanto la anciana que vive en un pequeño pueblo donde ya no hay sucursal bancaria, como el amigo invidente que quiere sacarse el billete de tren desde su casa; o el hijo del vecino, con dificultades auditivas, que quiere hacer una formación online y está basada en vídeos; o tú misma que necesitas dar de alta un nuevo móvil y te ha pillado con el brazo escayolado.

La diversidad es una realidad de la que formamos parte todas las personas y por ella pasa ineludiblemente el lograr comunidades sostenibles.

No hay que olvidar el aspecto legal. Ya hay legislación europea (Directiva 2019/882) que aplicará a productos y servicios nuevos a partir del 28 de junio de 2025 que obliga no solo a sitios de la administración pública, sino a los de comercio electrónico, servicios bancarios, servicios de transporte y libros electrónicos.

Es vital tener en cuenta que las empresas de desarrollo no caminan solas, y es de la mano de las empresas que solicitan los desarrollos para sus productos y servicios, compartiendo estos valores esenciales, como se puede lograr el cambio real en este sentido.

Trabajadores/as de empresas tecnológicas con conciencia del impacto social de su trabajo

Aún desarrollando nuestro trabajo en un entorno que a menudo no conoce, no potencia o no prioriza aspectos de la accesibilidad, siempre podemos darla a conocer, hablar de ese aspecto con compañeros/as y clientes, dedicarle algo de tiempo, no olvidarnos de ella en nuestros desarrollos, y poco a poco lograr darle el lugar que le corresponde. Tenemos la oportunidad y la capacidad de hacer que la web alcance realmente todo su potencial.

En este otro artículo “Impacto social desde el punto de vista del desarrollador de aplicaciones”, dentro del apartado “Código que creamos para cualquier tipo de aplicación” comento esto en relación a dos de los objetivos de desarrollo sostenible de la ONU.

No solo hay que hablar de desarrolladores/as, hay muchos actores implicados en todo el proceso. Como hemos visto, desde el diseño hasta QA, pasando por los perfiles agile, todos/as trabajamos para sacar el mejor producto posible, y esto no puede hacerse si no tenemos claro en qué consiste, qué criterios de calidad tenemos. Solo de manera conjunta podemos crear procesos de trabajo sólidos que den lugar a productos accesibles y usables.

Nadie mejor que nosotros/as sabe que la web es accesible por naturaleza, es una tecnología cuyo potencial radica en su universalidad y su capacidad para ser accesible de muy diferentes formas. Cómo usamos esta tecnología cuando creamos sitios y aplicaciones web, es lo que marca la diferencia.

Simplemente, no la estropeemos.

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