Una nueva disrupción basada en la blockchain está revolucionando todo el presente, impulsando una de las innovaciones contemporáneas más importantes en tecnología y finanzas: los NFTs. Varios sectores se encuentran inmersos en una temprana "era blockchain", de la que será difícil no extraer aprendizajes.

Una nueva fiebre invade nuestro imaginario colectivo. Acuñamos conceptos nuevos como cryptoarte, que llega con la promesa de integrarse en la cultura contemporánea.

Google Trends nos revela que existe un creciente interés por el término NFT y, si buscamos, no será difícil encontrar noticias relacionadas. Hordas de "early adopters" y detractores se disputan en redes sociales la hegemonía mediática de la razón respecto al tema NFT.

Los primeros, describiendo los hechos que los rodean, construyendo y formulando hipótesis sobre nuevos mercados que van a generarse en el futuro, en muchos de los cuales ya están trabajando. Los segundos, argumentando implicaciones antidemocráticas, ecológicas y lanzando acusaciones que tildan el cryptoarte de estética infantil y elitismo capitalista.

La realidad es que no existe una bola de cristal para ver el futuro. Teorizar sobre él siempre despierta incredulidad y pone a trabajar nuestra imaginación. ¿Qué autoridad puede negar una revolución que ya está ocurriendo? ¿Puedo estar en contra de una utilidad?

Del mismo modo que un cuchillo es a la vez un arma letal, un utensilio para preparar comida y un "salvavidas" cuando corta un cinturón de seguridad que impide respirar tras un accidente de tráfico, los NFTs no serán ni buenos ni malos per se, sino que dependen del uso y de las aplicaciones que les confiemos.

Quizás un mal uso (como la proliferación de estafas) revela una sociedad con carencias en valores y quizás exista en torno al tema mucho más fondo del aparente, volviendo a paradigmas filosóficos como si la tecnología nos hace más libres o más esclavos.

Viajemos más allá del sensacionalismo de periódico que vende portadas, las burbujas especulativas y los "haters" de redes sociales, para conocer como tecnólog@s cómo se crea valor en diferentes sectores, en un mercado cada vez más digital y global.

Los NFTs abren un futuro de posibilidades, que no está ni bien ni mal, sino por construir. El gran desafío, es conseguir abstraer la complejidad técnica para popularizar su adopción entre la población en general.

Antes de empezar, si nunca antes escuchaste hablar de la blockchain, te invitamos a leer alguna de las siguientes publicaciones de nuestro blog, ya que será un concepto clave para entender el mundo NFT.

Empecemos por el principio, definiendo el término NFT.

¿Qué es un NFT?

NFT son las siglas de Non-Fungible Token. Un token no fungible es un activo digital único que ha sido registrado en una blockchain y que, a diferencia de otros cryptoactivos (como bitcoin), no puede dividirse ni intercambiarse directamente por otro activo.

Simplificando, consiste en registrar una imagen, un vídeo, un mp3 o en definitiva un archivo, en una blockchain (base de datos descentralizada). Esto nos permite certificar la propiedad privada digital para el propietario del token (NFT), el cual se almacena en una wallet (un monedero personal que hace las veces de "cuenta virtual").

Debido a su respaldo en la tecnología blockchain, los NFTs acumulan un conjunto de mecanismos y características que han despertado el interés de no pocas empresas y profesionales del sector del arte, los negocios, la música y los videojuegos.

El gigante de las casas de subastas Christie's, fundada en 1766 (casa que realizó las mayores subastas físicas de los últimos siglos), ha vendido una obra NFT del artista Beeple, en una subasta digital por 69 millones de dólares.

Lo llamativo no son las cantidades desorbitadas de millones de dólares pagadas por arte digital que copan las portadas, sino cómo una empresa “tradicional” líder en su sector ha pivotado para incluir la estrategia NFT como parte de su presente.

Nike compró la empresa RTFKT y Adidas se asoció con Bored Ape Yacht Club, ambos proyectos muy destacados del ecosistema NFT. También hemos visto a Pepsi y Tacobell lanzar sus propias colecciones de NFT, una tendencia que continúa repitiéndose en el mercado con otras marcas.

En lo que parece una escalada imparable, museos como el Hermitage y Uffizi crearon NFTs de sus colecciones, mientras que el ICA (Institute of Contemporary Art) de Miami se convirtió en el primer museo importante en comprar un CriptoPunk. Siento que me estoy perdiendo algo, lo cual me invita a investigar.

Beeple Todos los días: Los primeros 5.000 días.
Beeple Todos los días: Los primeros 5.000 días.

Fundamentos

Ninguna de estas noticias debe desviar la atención de los fundamentos técnicos, que son los responsables de que suceda la magia. ¿Qué hay detrás de los NFTs que causa tanto interés? ¿Qué fundamentos soportan el mundo NFT?

Adentrémonos un poco en esas características dando un vistazo a las más importantes para ayudarnos a definir la idea hasta ahora abstracta de NFT:

NFT, imágenes y arte.

¿Puede ser una obra de arte un NFT?

Sí. Pero que una obra de arte digital se pueda convertir en NFT, no significa que todos los NFTs de imágenes sean obras de arte. De hecho, la mayoría no lo son. Esto último se debe a la proliferación de multitud de proyectos ensamblados con arte generativo que se están subiendo de forma masiva a la red.

Uno de los primeros sectores que se vio inmerso en los NFTs fue el del arte, una tendencia que se popularizó tras los confinamientos y las restricciones de movilidad que vivimos en los últimos tiempos.

Lejos de las grandes ventas de artistas con una obra consolidada, los NFTs hacen posible que cualquier artista registre una obra como NFT y la venda por internet, algo que no estaba resuelto hasta la fecha, al menos no con la propuesta de valor actual y que empodera de forma directa a artistas incipientes. Una gran oportunidad para todo un sector.

Si el arte es el ariete con el que entramos al mundo NFT, no podemos obviar hablar sobre propiedad de imagen. Si se trata de ser propietario de una imagen, que ya estoy "consumiendo" en mi pantalla, ¿por qué pagar por "tener la propiedad" de esta imagen, que puedo descargar pulsando botón derecho del ratón y dando click a guardar?

El término "Right Click and Save" ya es recurrente para quienes se adentran en el mundo NFT. Se convierte al mismo tiempo en sinónimo de crítica hacia los NFTs y en sinónimo de soporte que impulsa el ecosistema, pues reafirma las bases para los que entienden el fenómeno.

Para ahondar en las diferencias, diremos que todo el mundo puede extraer la utilidad de “disfrutar de la imagen”, pero sólo el propietario del token NFT puede extraer una utilidad derivada de ser el propietario del activo, por ejemplo, vender la imagen o explotarla comercialmente (en función del tipo de contrato).

Pensemos entonces que existen otras utilidades, como que un artista asocie cada NFT de su obra, con la utilidad de visitar su galería privada donde crea las obras. Sin NFT no hay entrada posible, aunque tenga la imagen guardada en mi carpeta de “Descargas”.

Se crea entonces un nuevo modelo para conectar con sus clientes pues durante la visita a su galería, podrá recibir feedback de personas realmente interesadas en su arte produciéndose un intercambio de valor. Éste es sólo un ejemplo de cómo generar engagement con tu audiencia.

De alguna forma, lo mismo ocurriría con la Gioconda. Tú mism@ puedes imprimir una copia y no por ello acumula valor. Observar o poseer una copia, no es lo mismo que observar o poseer la obra original.

Si fuera lo mismo, un profesor de arte nunca viajaría al Louvre, ni la Gioconda se guardaría tras un cristal antibalas. Concluimos entonces, que la utilidad asociada a ese NFT tendrá una relación directa con el valor del activo y existirán casos de uso con mayor o menor utilidad.

Quizás para el mundo del arte, la utilidad se quede en poseer la obra, pero como veremos más adelante, la utilidad podrá ser la que se decida para un proyecto, abriendo así el rango de uso a otros sectores como la música y los videojuegos.

Si “abrimos el melón” de la cotización de los activos NFT hay más factores que influyen de forma relevante como el FOMO, el marketing del proyecto, el equipo que trabaje en él, la expectativa futura o la demanda en relación a la oferta.

Yuval Noah Harari relata en su bestseller 'Sapiens: de animales a dioses' cómo el valor del oro y la plata "es puramente cultural" convirtiéndose en esa reserva de valor, por cumplir perfectamente con el requisito de tener "confianza universal".

Por tanto, asignamos valor al oro porque muchas otras personas (la mayoría de la población de nuestro mundo) lo hace y el mismo principio puede aplicarse al ecosistema NFT.

Dos proyectos NFT Blue Chip

En el mundo de las acciones tradicionales, un "blue chip" hace referencia a una empresa que se considera una inversión confiable.

Desde que el mercado NFT explotó en 2021, el ecosistema NFT ha utilizado el término “NFT Blue Chip” para nombrar a los proyectos para los que se tiene la creencia de que mantendrán sus altas valoraciones en el futuro.

Algo que viendo las colecciones puede parecer una locura, ya tiene su hueco en el cryptoarte. Veamos dos ejemplos.

CryptoPunks

Simbolizan el comienzo de los NFTs. Son un proyecto de 10.000 avatares basados en la estética punk de los 70, hechos a base de píxeles. En 2017 fue uno de los primeros proyectos NFT y se lanzaron 9000 de forma gratuita registrándose en la blockchain de ethereum.

Fueron la inspiración para el estándar ERC-721 (en el que se basan los NFTs). Aquí está su repositorio en github. Como curiosidad, recientemente VISA adquirió un cryptopunk.

Bored Ape Yacht Club

El club de yates de los monos aburridos es un proyecto PFP (profile picture project), con 10.000 monos registrados en la blockchain de ethereum.

Este proyecto ha sido muy popular durante el último año y algunas personalidades de la música y los deportes como Eminem, Stephen Curry, Neymar, Steve Aoki o Post Malone, han adquirido su “Ape”. Como curiosidad, hay un artículo en la revista Rolling Stones sobre la colección.

Otros proyectos NFT con utilidad:

Como anunciamos al inicio del post, los NFTs abren un mundo de posibilidades permitiendo que cualquier empresa pueda crear productos respaldados por la tecnología. Estos son algunos ejemplos de proyectos con utilidad del ecosistema.

Oncyber: plataforma que permite crear galerías virtuales donde exponer tus NFTs. La plataforma también comercializa galerías más grandes, con mayor capacidad de obras, pensadas para profesionales del sector.

Cryptovoxels: crea tu propio mundo virtual mediante la construcción con voxels en tu parcela. La plataforma comercializa tierras sobre las que construir, en un mundo virtual que ya está siendo poblado por la comunidad NFT. Otras alternativas son descentraland y sandbox. Este tipo de proyectos guardan una estrecha relación con el metaverso, VR y los videojuegos.

Sorare: es un proyecto que lleva las colecciones clásicas de cromos de fútbol al plano digital con la creación de cartas coleccionables digitales. También tiene otros incentivos gamificados y un juego en la plataforma.

NBA top shot: es un proyecto donde, a través de su marketplace integrado, puedes comprar clips en vídeo de las mejores jugadas de la NBA convertidos en NFT.

Restaurante Flyfish Club: Según la propia descripción del proyecto será el primer restaurante NFT, donde el acceso es sólo para propietarios NFT de la colección. @Garyvee es un inversor y emprendedor americano que está detrás del lanzamiento del proyecto.

Belgian Barrels: impulsado por la Belgian Barrels Alliance, es un proyecto para servir y proteger la cultura cervecera belga mediante el uso de la blockchain y los NFTs. Puedes consultar en qué consiste el proyecto aquí.

No solo un JPG: es un proyecto utilitario y educativo en habla hispana en relación a los NFTs. Entre los objetivos del proyecto se encuentra la construcción de una plataforma de aprendizaje NFT para los miembros de la colección. @EugeOller es uno de los emprendedores qué impulsan el proyecto.

Al ser capaces de acreditar propiedad privada digital, es posible generar ecosistemas en los que la gobernanza del proyecto se distribuye entre los propietarios de sus NFTs. Cada propietario está incentivado a colaborar en mejorar el proyecto y el valor de esta mejora se reparte entre los qué participan en el proyecto (propietarios NFT del proyecto), generando sinergías muy poderosas.

Pero no todos los proyectos tienen detrás una utilidad. Algunos son sólo imágenes con poco trabajo artístico y, en ocasiones, se forman burbujas especulativas con valoraciones disparatadas que acaban por “pinchar”.

Incluso algunos han resultado ser verdaderas estafas (scams, como se las conoce): cuentas que se cierran, promesas que nunca llegan o falsificaciones vendidas desde cuentas falsas.

Un gran poder conlleva una gran responsabilidad y compete a cada cual decidir qué comprar, dónde y establecer prácticas de seguridad para evitar fraudes (al menos, mientras las plataformas generalistas donde se venden incorporen mecanismos que les pongan freno).

Ya lo hemos hecho antes con el Phishing: cabe recordar que es un mercado incipiente por lo que queda mucho por hacer.

Marketplaces de NFTs

Pasemos ahora a nombrar algunos marketplaces donde encontrar NFTs y que podemos explorar para adentrarnos en el mundo del cryptoarte.

Opensea es el líder actual, podríamos llamarlo el “Amazon de los NFTs”, lugar donde desembocan los recién llegados. En etherscan podemos ver cómo existe un gran flujo de transacciones para opensea, lo que la convierte en una de las empresas más valoradas del sector.

Rarible es la competencia de Opensea y el otro gran marketplace. Tiene su propio token lo que permite que la comunidad tome gobernanza sobre la plataforma.

La lista puede completarse con LooksRare, Superare, Hicetnuc, Niftygateway, Makersplace, Foundation, Solana Art, Mintable y un largo etcétera que operan sobre diferentes blockchains, pues se están desarrollando un gran número de proyectos en el sector.

Opinión

Por la necesidad de asociar a lo conocido lo desconocido acostumbramos a poner etiquetas, pero hay ocasiones en las que simplificar es contraproducente. Una etiqueta cierra puertas marcando unos límites y, una vez más, el tema NFT, con sus luces y sus sombras, nos deja entrever que debemos romper con nuestras creencias pasadas para alcanzar una comprensión más profunda y desarrollar amplitud de miras.

Una revolución puede enseñarnos que nuestra idea de cómo funcionan las cosas es así porque es como siempre la hemos visto, pero si miramos hacia atrás veremos que “la forma de ser de las cosas” ha sido modificada una y otra vez.

Si tuviera que quedarme con algo de todo o de cómo veo el futuro diría que lo más relevante del tema NFT está en la capacidad para conectar personas con los mismos intereses, descentralizar y crear sinergias como ya lo hizo internet.

Podríamos decir que es otra capa de internet. Somos animales gregarios y tenemos la necesidad de colaborar. Hay mucha fuerza en las acciones colectivas y remar juntos en una dirección nos hará evitar la tempestad y llegar menos cansados a la orilla.

Con tanta disrupción y si no escuchaste hablar de ello antes o es tu primer contacto con el mundo crypto y la blockchain, lo lógico es que surjan dudas e incomprensión de conceptos. Es algo por lo que todos hemos pasado, pero si te interesa, ¿qué mejor momento para iniciarse en el aprendizaje, qué cuando no se sabe nada de un tema? Labor omnia vincit.

¿Cómo puedo ir más a fondo?

Si quieres, esto no acaba aquí. Airdrop, burn token, cold wallet, DAO, Dapp, DeFi, gas fee, poaps, holders, mintear, PoS, PoW, Smart contract, son todo términos del ecosistema blockchain/NFT. Familiarizarse con ellos lleva tiempo.

En el mundo NFT, Twitter puede conectarnos con algunas de las voces que están impulsando el sector, por lo que merece la pena escuchar algunas opiniones: @cdixon, @chriscantino, @DCLBlogger, @punk6529, @DeezeFi, @wilxlee, @thebrettway, @farokh, @beaniemaxi, @naval, @RealmissNFT, @mevcollector, @peruggia_v...

Una lectura interesante es el estándar ERC-721 en el que se basan los NFT.

Conclusión

En una era post-pandemia donde lo digital cobra cada vez más importancia con la llegada de los mundos virtuales (o metaversos), los NFTs verifican la propiedad privada en el mundo “online”.

Este hecho abre un abanico de posibilidades infinitas para empresas o personas, permitiéndoles conectar mejor y explorar nuevas fórmulas de intercambio de valor bidireccional con su audiencia.

Y tú, ¿cómo ves el futuro de los NFTs? Gracias por tu tiempo, te leemos en los comentarios.

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