Según el Nuevo Premio Regional de Innovación: “Los robots tienen que espabilar”

En estas fechas tan señaladas tiene lugar la edición XXX de los Premios Regionales de Innovación y Tecnología Punta. Este premio pretende reconocer a aquellas personas que han logrado impulsar e implantar de forma significativa la innovación tecnológica en el tejido productivo y empresarial.

En la presente edición, dicho galardón (dotado con un diploma enorme y miles de las antiguas pesetas) ha recaído sobre Senendo Motos.

Nada más conocerse su nombre nos hemos puesto en contacto con él para entrevistarlo y poder conocer, de primera mano, las claves de su éxito.

Senendo Motos es un placentino irredento, “zurdo cambiao” que desde temprana edad comenzó a destacar entre sus paisanos por un ansia extrema de conocimiento, un dominio sin par del lenguaje tecnológico y su habilidad con el pirateo del Plus.

Fuente: El Mundo

Paradigma: En tu juventud fuiste coach de personas muy relevantes del mundo deportivo. ¿Cómo crees que te influyó esa etapa de tu vida? ¿Te ha ayudado a llegar hasta donde estás ahora?

Senendo: Sí, fui coach de Rafa Nadal. Le conocí cuando solo era un tenista manacorí más. Yo siempre he sido muy vehemente dando consejos, el marido de mi hermana lo sabe bien, y a Rafa le inculqué que se dejara aconsejar por una persona de su familia. Él era muy joven y decidió que le entrenara su tío. Y le ha ido genial. Pero no quiero pensar dónde estaría si le hubiera entrenado un cuñado. Aquella etapa me ha servido para percatarme de que suelo tener razón siempre y de que tengo que imponer más mi opinión.

P: Vivimos un momento de grandes retos tecnológicos, ¿cuál es la tecnología emergente que más te interesa?

S: La computación cuántica. Me lo contó hace años el marido de mi hermana, mientras comíamos en un restaurante que me conocen y me invitan a chupitos de orujo. En cuanto me lo dijo pensé “Tenemos que comprar uno de esos”. Nos fuimos a un polígono del extrarradio y hablamos con un amiguete mío que siempre me hace precio y no me cobra el IVA. Nos llevó a una campa y nos llevamos el modelo del año pasado, pero que es mejor que el nuevo según Forocoches. Nos costó mucho menos de la mitad y le saqué gratis las alfombrillas.

Polígono Industrial de las Escorpioneras, donde Senendo compró su primer ordenador cuántico.

En el trato, Senendo es una persona muy segura de sí misma. No hace más que mandarnos callar, haciendo aspavientos, manejando con maestría el palillo de dientes que adorna la comisura de sus labios mientras cuela algún chiste inapropiado.

P: En un momento como este, en el que la Inteligencia Artificial ha entrado de lleno en nuestras vidas y nos vemos rodeados de asistentes virtuales y coches autónomos, ¿cómo crees que va a afectar a nuestro modelo de sociedad?

S: Yo es que esto ya lo veía venir y tengo hechos los deberes. Al final un asistente como Alexa o Google Home hace tareas que yo siempre he hecho. Echo de menos que te puedan conseguir entradas gratis para los toros, invitaciones para el palco del Bernabéu o que te inviten a cacerías.

Estos asistentes son útiles para los que no tienen cuñado. Por otro lado, los coches autónomos están bien, pero les falta algo más de picardía, colarse en las incorporaciones y pitar a otras inteligencias artificiales que van “pisando huevos”. Además, les tienen que poner un ruido de motor muchísimo más fuerte. Ir montado en un coche de los caros y que no se entere nadie es tirar el dinero.

Con los medios, Senendo, como no podía ser de otra forma, se mueve como pez en el agua. Tras varias copas de pacharán, se muestra en todo su esplendor, siempre certero, tajante. Un triunfador.

P: Una persona tan influyente como tú, ¿qué tipo de referentes tiene? ¿Cuál es la persona que más te inspira?

S: Pues yo es que soy tan global que necesito varias personas. Me identifico mucho con el creador de Tesla, pero como decía otro de mis ídolos, Jesús Gil: “Todo el que va conmigo se hace millonario”, así que me veo como una mezcla, una especie de Elon Marx.

P: Es una suerte para este país que tu talento no haya salido de nuestras fronteras, ¿no te has  planteado nunca trabajar en el extranjero?

S: Mi forma de ser es muy de la tierra. Alguna vez lo he intentado, dando charlas y conferencias en Europa y Estados Unidos, pero los extranjeros nunca han entendido mi mensaje. Vamos, ni yo el suyo.

Privilegios de compartir mesa con Senendo, su don de gentes ha conseguido que el camarero nos invite a una ración de gallinejas y no nos ha cobrado el pan.

P: Pensando en el futuro, ¿qué es lo que más te atrae? ¿Cuál va a ser el próximo reto?

S: Pues hablando con Elon, cuando nadie le conocía, me puso los dientes largos con lo de llegar a Marte. Pero yo le dije, te vas a llevar un chasco cuando llegues, porque aquello está más “pelao” que Murcia. Ahora estoy muy ilusionado es el Machine Learning. A los robots hay que educarlos desde pequeñitos, que a esa edad son como esponjas. Hay que conseguir que tengan amigos robots en todos lados para colarte en fiestas o que te hagan facturas falsas. Ahora los robots “de buenos son tontos”.

Su sabiduría es inagotable, y su energía vital. Ha ido tres veces al baño y dos a cambiar el coche, que tenía en doble fila. Ha querido pagar él y, ante nuestra negativa, nos ha prometido llevarnos a comer a la Sierra, donde la dueña le atiborra de bandejas de marisco recién pescado y de fresas con nata. Le dejamos ir, para que siga atendiendo a otros periodistas. Una persona de las que te marcan.

 

¡Feliz día de los Inocentes!

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