El sueño de todo ingeniero de soporte es no tener que dedicar mucho tiempo al mantenimiento de un servicio y poder dormir con tranquilidad por las noches. Afortunadamente, cada día existen más herramientas que nos acercan a ese ideal haciendo que los errores se solventen de manera casi mágica e instantánea.

Existen estimaciones que cifran en torno al 40%-50% la reducción de costes hardware que aporta Kubernetes. Quizás en parte sea por eso por lo que es la herramienta preferida para la orquestación de contenedores por encima de Swarm, Mesos o Nomad. El año pasado estas herramientas se encontraban en una fase exploratoria, donde los usuarios las estaban evaluando, pero se espera que este año den su salto definitivo a producción.

De Kubernetes son conocidas ampliamente sus funcionalidades para la orquestación, el descubrimiento de servicios o el balanceo de carga, pero tiene otras características menos conocidas que resultan tan espectaculares o más.

En concreto, hoy queremos enseñar con un ejemplo una función muy especial: su capacidad de autorreparación. En nuestra demo hemos construido un cluster muy pequeño de sólo 3 nodos sobre máquinas EC2 de AWS que nos permite olvidarnos de la operación de muchas cuestiones relacionadas con la red, el almacenamiento, los logs y las alertas de los contenedores que desplegamos dentro. ¡No te pierdas el videotutorial!

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